Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

lunes, 20 de febrero de 2017

American Curios : Enemigo del pueblo



David Brooks
La Jornada 
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A un mes de haber asumido la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump provocó ya varias crisis diplomáticas con aliados, despidió a la procuradora general en funciones, estuvo al borde de una crisis constitucional al insultar y desacreditar al Poder Judicial, fue obligado a despedir a su asesor de Seguridad Nacional y vio caer a uno de sus nominados al gabinete, entre otros reveses, no obstante, el mandatario afirma que su gobierno ha logrado más que cualquier otro en la historia en el mismo lapso. Mientras, en el país continúan las manifestaciones contra sus políticas; la imagen, ayer en ChicagoFoto Afp

Donald Trump nos ha declarado –a todos los periodistas y medios de noticias– enemigos del pueblo.
Son palabras con antecedentes tenebrosos, desde Hitler hasta Stalin, de la boca de diversos dictadores y autócratas y demagogos en este y otros países.
Todo presidente y político se queja de los medios, es parte de la relación normal. De hecho, es preocupante cuando esa queja no está presente.
Trump, desde el arranque de su campaña, etiquetó a los medios como parte de una élite corrupta, y gozaba señalando a los periodistas, por órdenes de él casi siempre encerrados en una zona en sus actos, y provocar que sus admiradores se voltearan para denunciar a los medios. Esto llegó a tal extremo que algunos medios nacionales contrataron seguridad privada para proteger a sus corresponsales y enviados que cubrían la campaña del multimillonario.
Al llegar a la Casa Blanca no abandonó su estrategia de atacar a los principales medios, con excepción de Fox News y el sitio ultraderechista Breitbart (dirigido hasta recientemente por su asesor íntimo Steve Bannon), entre otros fieles a la causa Trump.
Pero el jueves pasado, después de su primer mes en la presidencia –en el cual provocó varias crisis diplomáticas con aliados, entre ellos México y Australia, despidió a la procuradora general en funciones, estuvo al borde de una crisis constitucional al insultar y desacreditar al Poder Judicial sobre su orden ejecutiva antimusulmana, fue obligado a despedir a su asesor de Seguridad Nacional y vio caer a uno de sus nominados al gabinete, entre otros reveses, además de acusar a sus propias agencias de inteligencia y más–, Trump llegó a decir que su gobierno funciona como una máquina bien afinada y que había logrado más que cualquier otro presidente en la historia en su primer mes. Subrayó que toda crítica o versión diferente de la que él aseguraba era fake news (noticia fabricada) promovida por los medios.
Fue poco después, el viernes por la noche, cuando envió uno de sus en promedio seis tuits por día de su cuenta personal, en el que proclamó que los medios de noticias son el enemigo del pueblo estadunidense.
Casi todo medio y algunos políticos respondieron con diversos índices de alarma, casi todos con referencias a regímenes represivos. Hasta figuras dentro del partido del presidente comentaron con el senador John McCain que así empiezan los dictadores.
La estrategia, y se ha dicho mucho aquí, es librar un ataque sin tregua no sólo contra la credibilidad de los medios, sino contra la credibilidad en sí. Es crear una realidad alternativa con hechos alternativos.
Por cierto, durante un mitin estilo campaña en Florida el sábado, Trump sorprendió a todos cuando hablaba de países que han permitido el ingreso de refugiados y después sufrido ataques terroristas, y declaró: uno mira lo que está ocurriendo en Alemania, uno ve lo que sucedió anoche en Suecia. Suecia, ¿quien los creería?, antes de seguir con la lista. Pues en Suecia nadie le creyó porque no sabían de qué estaba hablando. ¿Suecia?¿Atentado terrorista? ¿Qué ha estado fumando?, comentó Carl Bildt, ex primer ministro de ese país, por medio de un tuit. Trump explicó después que fue por un reportaje que vio en su canal favorito: Fox News.
Pero no es nada más la mentira repetida, sino que la segunda parte de la estrategia es acusar de enemigo a todo aquel que dispute esa mentira oficial, ya que es la del presidente y sus voceros. La estrategia no es nueva y se ha empleado de varias maneras; vale recordar lo de George W. Bush después del 11-S, cuando declaró que si uno no estaba con nosotros, estaba con el enemigo.
Tal vez el ejemplo más apropiado es el del senador Joseph McCarthy en los años 50, cuando declaró esencialmente que él encabezaba una guerra sagrada contra un enemigo que deseaba destruir al país (en ese entonces era el comunismo), y quien lo cuestionara o se oponía era sospechoso de ser el enemigo. Con eso logró imponer un régimen de temor en el país, destruyendo incontables vidas.
Y resulta que el ejemplo incluye relaciones directas. El operador de la cacería de brujas de McCarthy era la figura siniestra del abogado Roy Cohn, quien años después fue nada menos que un mentor del joven Trump en los 70.
Fue un reportero el que ayudó, con un abogado del ejército, a poner fin a McCarthy.
El presentador Edward J. Murrow, de CBS News, hizo primero un programa en el que reveló las ficciones de McCarthy el 9 de marzo de 1954, e invitó al senador a ofrecer una respuesta (www.youtube.com/watch?v=-YOIueFbG4g ). Después de la respuesta, Murrow comentó esto en su programa del 13 de abril: Él comprobó de nuevo que cualquiera que lo revele o que no comparta su repudio histérico de la decencia y la dignidad humanas y los derechos otorgados por la Constitución, debe ser un comunista o un simpatizante. www.youtube.com/watch?v=8wMiPkaofjw ).
El abogado Joseph Welch fue el que emitió las palabras que finalmente marcaron el fin de McCarthy durante una de sus famosas audiencias, cuando, harto de sus acusaciones, respondió: hasta este momento, senador, no creo que hubiera medido verdaderamente su crueldad o imprudencia... Usted ha hecho suficiente. ¿No tiene algún sentido de decencia? Casi de inmediato, el poderoso senador fue anulado y murió solo y abandonado tres años después.
Vale señalar que por ahora, ante este ataque de Trump, los medios masivos, casi a la fuerza, han regresado a su misión real de reportar, cuestionar y enfrentar a la cúpula con hechos y revelar los engaños y las mentiras oficiales. El golpe más fuerte contra Trump hasta ahora, que hizo temblar a la Casa Blanca, fue producto de periodismo a la antigüita –eso que muchos han descartado en la era moderna como algo caduco por su lentitud y cuidado– de un equipo de reporteros y editores profesionales, en este caso los del Washington Post y el New York Times, investigando lo que los ocupantes del poder deseaban ocultar (relaciones con oficiales rusos) e informando a los ciudadanos de lo que estaba en lo oscurito.
A veces, los periodistas son lo que deben ser: enemigos de los enemigos reales de un pueblo.

Trump ante Latinoamérica: ¿se devela su tendencia?


Unos pocos episodios protagonizados por el magnate de cara a México, Perú, Venezuela y Cuba, parecen ser el termómetro de la tendencia
Como parte del estudio que realizo acerca de la actuación de la Izquierda en “Nuestra América” ante la Derecha de la región aupada por la Administración de Washington y la relación que todo ello guarda con el desenvolvimiento de mi país, doy seguimiento al comportamiento del presidente Donald Trump. Así, he registrado sus actitudes en este orden en las pocas semanas que lleva al mando de su Gobierno. Ahora, comparto con usted mis primeras impresiones.
Adelanto que es distante la posición del multimillonario ¿devenido? político frente a sus inmediatos vecinos/socios comerciales: Canadá y México. Si comentaristas políticos y analistas expresaron alivio por el reciente encuentro Trudeau-Trump en Washington, diversos reportes de prensa dan fe de que EEUU intenta establecer un impuesto del 20% sobre las importaciones que procedan de la nación azteca —a contrapelo de que su homólogo Peña Nieto no cree en muros.
Sin embargo, con posterioridad el conductor del “Águila Imperial” destacó la importancia de “reforzar los fuertes lazos bilaterales” con Perú en su conversación telefónica con su equivalente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, según se conoció por un comunicado del Ejecutivo del Norte.
El trascendido deja de precisar si el peruano pidió la extradición del expresidente de su nación Alberto Toledo, buscado por corrupción y que podría encontrarse en territorio estadounidense; pero sí da cuenta de que “Los dos líderes coincidieron en la importancia de construir los cimientos de un robusto crecimiento económico para ambos países” y que Trump transmitió a Kuczynski su preocupación por la “situación humanitaria” en Venezuela como parte de la coincidencia de ambos en trabajar para promover la democracia en toda Latinoamérica.
Con este presupuesto, poco debe extrañar el bochinche de última hora contra la Patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez.
Precisamente porque Venezuela exhibe verticalidad, reajuste e invención ante su pueblo, por un lado la titular de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, entregó el pasado 14 de Febrero dos notas de protestas al encargado de negocios yanquis en Caracas, Lee McClenny, en rechazo por infamia contra el Vicepresidente Ejecutivo, Tareck El Aissami, facturada en el Departamento del Tesoro gringo.
Por otro lado, a pesar de que el Comité de Víctimas de la Guarimba y el Golpe Continuado de Venezuela exigió condena más severa para el delincuente político Leopoldo López por los actos de violencia en 2014 promovidos por la Derecha que dejaron 43 muertos y 878 heridos; un despacho de EFE desde la capital venezolana da cuenta de que el Gobierno también tuvo que rechazar lo que consideró una intromisión del Donald, luego de que este pidiera liberar “inmediatamente” al referido delincuente político.
Y para cerrar esta apreciación personal, traigo a colación que parece se está dibujando lo que coloqué en tela de juicio un par de días después de la elección del Trump: este 16 de Febrero fue noticia que el mandatario estadounidense habló brevemente ni más ni menos que con el senador Marco Rubio, quien expande odio respecto a Cuba, y se dijo que el presidente comparte “la misma filosofía” en relación a la Mayor de las Antillas que el legislador por la Florida.
En tal escenario, pregunto: ¿Será que Washington está dispuesto a borrar el avance en beneficio mutuo en los vínculos con La Habana, tanto más a juzgar por la alegría de los representantes de la mafia gusano-yanqui?
No obstante, de lo que no tengo la menor dudad es de que estos pocos episodios que acabo de anotar protagonizados por el magnate gringo de cara a México, Perú, Venezuela y Cuba parecen ser el termómetro de Trump ante Latinoamérica. He aquí elementos que develan su probable tendencia en este orden de pensamiento.

América Latina. Los populismos refundadores: promesas democratizadoras, prácticas autoritarias


El ciclo político abierto por Hugo Chávez a fines de los años 90 se sustentó en promesas de refundación nacional en contextos de crisis de las instituciones de representación política y de masivas movilizaciones en contra del neoliberalismo. Sus políticas se basaron en el combate contra la pobreza, incrementaron el gasto social, redistribuyeron los excedentes […]
El ciclo político abierto por Hugo Chávez a fines de los años 90 se sustentó en promesas de refundación nacional en contextos de crisis de las instituciones de representación política y de masivas movilizaciones en contra del neoliberalismo. Sus políticas se basaron en el combate contra la pobreza, incrementaron el gasto social, redistribuyeron los excedentes de la renta de los recursos naturales y movilizaron a los sectores populares contra las elites. Pero todo ello se hizo profundizando el carácter extractivista de las economías y las derivas autoritarias propias de la política amigo/enemigo.
Hugo Chávez inauguró un ciclo populista que también llevó al poder a Evo Morales y a Rafael Correa. Estos líderes prometieron nada menos que la refundación de sus naciones. Rechazaron el neoliberalismo, promovieron la integración y la unidad latinoamericana sin injerencias imperialistas y buscaron establecer modelos superiores de democracia basados en la participación popular y en la equidad. Llegaron al poder con promesas revolucionarias en contextos de crisis de todas las instituciones de representación política y de insurrecciones masivas en contra del neoliberalismo. Innovaron las estrategias de cambio revolucionario: en lugar de balas, usaron votos y convocaron asambleas constituyentes participativas, que redactaron nuevas constituciones que expandieron los derechos ciudadanos. Muchos académicos y ciudadanos vieron en estos regímenes la promesa de instaurar sociedades posneoliberales basadas en la equidad y en modelos de democracia capaces de trascender los déficits de participación y representación de las democracias liberales.
La realidad, luego de que estos líderes dominaran la escena política de sus países por más de una década, es mucho más sombría. Chávez y su sucesor Nicolás Maduro, al igual que Morales y Correa, concentraron el poder en el Ejecutivo y subordinaron a los demás poderes; usaron el Estado para colonizar la esfera pública regulando el contenido de lo que los medios pueden publicar y, en los casos de Ecuador y Venezuela, haciendo del Estado el mayor comunicador. Se enfrentaron con movimientos sociales y con organizaciones de izquierda que cuestionaron sus políticas extractivistas y que resistieron el afán del Estado de controlar a la sociedad civil criminalizando la protesta. Si bien redistribuyeron las rentas cuando los precios del petróleo y de los minerales fueron altos, incrementaron la dependencia de la extracción de hidrocarburos.

Para explicar qué salió mal, los académicos y activistas han desarrollado argumentos estructuralistas basados en la dependencia de la extracción de recursos naturales, explicaciones institucionalistas sobre por qué el populismo, en contexto de instituciones débiles, lleva al autoritarismo competitivo y argumentos que se enfocan en cómo la lógica populista desfigura la democracia y puede decantar en autoritarismos.

Dependencia de la extracción de recursos naturales
Chávez, Correa y Morales prometieron no solo poner fin al neoliberalismo sino también reemplazar el modelo extractivista con visiones alternativas de desarrollo y de la relación entre la naturaleza y la sociedad basados en las nociones andinas del suma qamaña y sumak kawsay (vivir bien o buen vivir). Algunos académicos escribieron textos que celebraban el fin del desarrollo, del extractivismo y del colonialismo. Otros fueron menos optimistas o más realistas y vieron a estos gobiernos como una continuación del modelo rentista. En el momento de mayor popularidad del chavismo, Kurt Weyland1 argumentó que «en lugar de establecer un nuevo modelo de desarrollo [el socialismo del siglo xxi], el gobierno de Chávez está reviviendo el modelo rentista». El incremento descomunal de las rentas de los hidrocarburos les permitió a estos gobiernos populistas rechazar el neoliberalismo, incrementar el tamaño y el gasto del Estado y fundar organizaciones supranacionales como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (alba) para contrarrestar las políticas de integración neoliberales de Estados Unidos.
En lugar de salir del extractivismo, los tres gobiernos incrementaron su dependencia de los hidrocarburos. Las exportaciones petroleras venezolanas pasaron de 68,7% del total exportado en 1998 a 96% en 20152. En Bolivia, las exportaciones de minerales e hidrocarburos crecieron de 41,8% a 58% entre 2001 y 20113. En Ecuador, las exportaciones petroleras pasaron de 41% a 58% entre 2002 y 2011, y el gobierno de Correa concedió 2,8 millones de hectáreas a compañías mineras, la mitad de estas para la extracción de metales4.
Las rentas se utilizaron para fortalecer el Estado y para financiar programas sociales para combatir la pobreza. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la pobreza se redujo en Venezuela de 48,6% en 2002 a 29,5% en 2011; en Bolivia, disminuyó de 62,4% en 2002 a 42,4% en 2010; en Ecuador bajó de 49% en 2002 a 32,4% en 20115. Sin embargo, la redistribución solo duró mientras los precios se mantuvieron altos y, como anticipó Weyland, el modelo rentista fue insostenible en el mediano plazo. De acuerdo con la Cepal, la pobreza se incrementó en Venezuela de 24% en 2012 a 32% en 2013. Otro estudio señala que, en 2015, 75% de los venezolanos eran pobres de acuerdo con sus ingresos6.
Estos gobiernos no pusieron fin al modelo rentista y extractivista pues necesitaron esos recursos para ganar elecciones. Sus líderes usaron las elecciones para desplazar a las elites políticas tradicionales y para consolidarse en el poder. Los venezolanos votaron en 16 elecciones entre 1999 y 2012, los bolivianos en nueve entre 2005 y 2016 (entre elecciones generales y diversos referendos) y los ecuatorianos en seis entre 2006 y 2013. En Venezuela, el gasto social se incrementó durante las épocas electorales. Por ejemplo, con motivo de las elecciones presidenciales de 2012 se lanzó la «Gran Misión Vivienda», que construyó edificios de departamentos frente a los cerros de Caracas para que los pobres vieran que a lo mejor les podría tocar la suerte de participar en este proyecto y acceder a un tipo de vivienda como los de la clase media. El gobierno además lanzó la «Misión Mi Casa Bien Equipada» para amoblar y dotar de electrodomésticos e incluso aire acondicionado a quienes se beneficiaran de los proyectos de vivienda.

La dependencia extractivista llevó a la confrontación con comunidades indígenas. Si bien las constituciones reconocen el derecho a la consulta previa para la explotación de recursos naturales, estos gobiernos expandieron autocráticamente la explotación de hidrocarburos y minerales en los territorios indígenas. El resultado fue que, al igual que el multiculturalismo neoliberal, que separó al «indio permitido» del «indio recalcitrante» y otorgó una distribución cultural simbólica a los primeros, al tiempo que reprimió a los segundos, la aceptación del extractivismo marcó los límites del reconocimiento de los derechos indígenas7. En Ecuador, la protesta indígena fue criminalizada, y el «indio permitido» de la Revolución Ciudadana de Correa –como lo señala la antropóloga Carmen Martínez Novo– es el beneficiario pasivo de sus políticas redistributivas. La extracción de recursos naturales también determinó los límites de los derechos indígenas en Bolivia. En palabras de la antropóloga Nancy Postero, «está claro que el Estado ve el control indígena de la extracción de recursos naturales como un atentado al poder estatal»8.

Instituciones débiles y autoritarismo competitivo
Cuando políticos populistas llegaron al poder en Europa, los sistemas parlamentarios los obligaron a entrar en pactos y las instituciones supranacionales de la Unión Europea limitaron sus acciones. En ciertos sistemas presidencialistas latinoamericanos en los que las instituciones estaban en crisis, los populistas concentraron el poder y atacaron a las instituciones que garantizan el pluralismo. Los ataques sistemáticos al pluralismo, a la división de poderes y a la libertad de expresión al principio desfiguran la democracia y poco a poco llevan a lo que Guillermo O’Donnell caracterizó como una muerte lenta de aquella y su transformación en autoritarismos9.
Steven Levitsky y James Loxton señalan que el populismo lleva a que democracias débiles decanten en regímenes competitivos autoritarios por tres razones10. La primera es que los populistas son outsiders sin ninguna experiencia en la política parlamentaria del pacto y de los compromisos. Segundo, fueron elegidos con promesas de refundar todas las instituciones políticas y, más precisamente, el marco institucional de las democracias liberales. Por último, los populistas se enfrentaron al Congreso, al Poder Judicial y a otras instituciones controladas por los partidos. Para ganar elecciones usaron fondos públicos, silenciaron a los medios críticos, usaron los medios estatales a su favor, en algunos casos intimidaron a sectores de la oposición y presionaron a los organismos electorales, al Poder Judicial y a las instituciones de control social y rendición de cuentas. Si bien el momento de votar fue libre, el proceso electoral los favoreció de manera descarada y les dio ventajas, y así se transformó la democracia en regímenes legitimados en la lógica electoral, pero que no garantizan que las elecciones se den en canchas equilibradas y con instituciones imparciales.
Una vez en el poder, Chávez, Maduro, Morales y Correa usaron el legalismo discriminatorio, entendido como el uso discrecional de la autoridad legal formal11. Para poder utilizar las leyes a su antojo, controlaron las cortes y las pusieron en manos de sus partidarios o de jueces atemorizados. Chávez se apropió de todos los poderes del Estado12. Tuvo mayoría en el Legislativo y puso el Tribunal Supremo de Justicia en manos de jueces leales. Cientos de jueces de cortes menores fueron reemplazados por personajes de la confianza del régimen. Chávez además manipuló el poder electoral y todas las instituciones de control social. Correa puso a incondicionales a cargo del poder electoral y de los organismos de control y «tomó» el Poder Judicial13.
El control y la regulación de los medios fue una de las prioridades de la lucha populista por la hegemonía14. En 2000, la Ley Orgánica de Telecomunicaciones permitió al gobierno de Chávez suspender o revocar las concesiones de frecuencias cuando era conveniente a los intereses de la nación. La Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión de 2004 prohibió transmitir material que pueda promover el odio y la violencia15. Estas leyes son ambiguas y se pueden interpretar de acuerdo con los intereses del Estado. El gobierno de Correa aprobó en 2013 la Ley Orgánica de Comunicación, que creó un organismo estatal a cargo de regular los contenidos que los medios pueden transmitir.
Chávez clausuró y estatizó medios privados críticos. El Estado se convirtió en el comunicador principal al controlar 64% de los canales de televisión. En Bolivia, la propiedad de los medios está dividida entre el Estado, el sector privado y las organizaciones populares e indígenas16. En Ecuador, el Estado es propietario de los dos canales de televisión de mayor sintonía y tiene un emporio de estaciones de radio, televisión y prensa escrita17. En países sin una tradición de medios públicos y en manos de gobiernos que no distinguen lo estatal de lo partidista, los medios públicos y en menor medida los medios comunitarios están al servicio de los gobiernos populistas.
Estos gobiernos crearon legislación con lenguaje ambiguo para controlar y regular a las organizaciones no gubernamentales (ong). Chávez fue el primero y, en 2010, la Ley de Defensa de la Soberanía Política y Autodeterminación Nacional prohibió que las ong que defienden los derechos políticos o monitorean a los organismos públicos reciban asistencia internacional. Tres años después, Correa pasó el decreto 16 que sanciona a las ong que se desvíen de los fines para los que fueron creadas o que interfieran en las políticas públicas atentando contra la seguridad interna y externa18. En 2013, Morales también legisló para controlar y regular a las ong señalando que se revocarán los permisos de organizaciones que tengan actividades distintas de las que listaron en sus estatutos, o si los representantes de las organizaciones son sancionados por llevar a cabo actividades que atenten en contra de la seguridad y del orden público19.
Para contrarrestar el poder de los sindicatos, de los movimientos indígenas, de los maestros y estudiantes, en Venezuela y Ecuador se crearon movimientos sociales paralelos. La protesta fue criminalizada en ambos países. Algunos líderes sindicales fueron acusados de terrorismo, aun si en un principio habían apoyado a Chávez20. Cientos de dirigentes indígenas y campesinos fueron acusados de terrorismo y sabotaje en Ecuador21. Se usaron discrecionalmente las leyes para perseguir a algunos opositores. El caso más notorio se dio durante el gobierno de Maduro, que condenó al opositor Leopoldo López por incitar a la violencia en un juicio plagado de irregularidades.
La lógica populista: construir al pueblo y sus enemigos
Ernesto Laclau escribió que la lógica populista crea sujetos populares que están en una relación de antagonismo con un enemigo22. Argumentó que la división de la sociedad en dos campos antagónicos era necesaria para la ruptura de sistemas institucionales excluyentes y la creación de un orden alternativo. Si bien para Laclau y sus seguidores el populismo es el único camino para dar fin a sistemas excluyentes y para frenar a los populismos de derecha23, su argumento, que se basa en la teoría de Carl Schmitt de lo político, puede justificar o promover autoritarismos populistas. Si lo político se concibe como la lucha entre amigo y enemigo, es difícil imaginarse rivales con espacios institucionales o normativos legítimos. Dentro de la lógica de Schmitt, es imposible que existan populismos light que construyan identidades colectivas agonísticas, como propone Chantal Mouffe. Los populistas, desde Juan Domingo Perón hasta Chávez, manufacturaron enemigos en el sentido existencial en que los caracterizó Schmitt, enemigos que tenían que ser destruidos. Perón dijo que, cuando los adversarios políticos se transforman en enemigos de la nación, «ya no son caballeros con los que uno debe luchar siguiendo las reglas, sino serpientes a las que uno tiene que matar de cualquier manera»24.
Los populistas utilizan discursos maniqueos y polarizadores del pueblo en contra de la oligarquía. Chávez no se enfrentó a rivales sino a la oligarquía definida como los enemigos del pueblo, «esas elites egoístas que trabajan en contra de la patria»25. Descalificó a los políticos tradicionales como imbéciles, escuálidos y «pitiyanquis». Llamó a los dueños de los medios «los cuatro jinetes del Apocalipsis»26. Correa, por su parte, creó una larga lista de enemigos de su gobierno, del pueblo y de la patria. La lista incluye a los políticos tradicionales, a los dueños de los medios de comunicación, a los líderes de los movimientos sociales críticos, a la izquierda «infantil» y a casi todos aquellos que cuestionaron sus políticas públicas. Morales definió como enemigos de la nación y del pueblo soberano a eeuu, a la Administración para el Control de Drogas (dea) y a las multinacionales. A escala nacional, los enemigos del pueblo, de lo indígena y de lo andino son la oligarquía, los blancos y la cultura occidental27.
Ahora bien, los populistas construyeron enemigos políticos pero jamás los eliminaron físicamente utilizando el terror masivo y las desapariciones para crear un pueblo homogéneo. El momento fundacional del populismo fue y es ganar elecciones, que son consideradas como el único canal para expresar la voluntad popular28. Los populistas clásicos lucharon contra el fraude electoral y expandieron el número de electores. Los populistas refundadores utilizaron las elecciones para crear nuevos bloques hegemónicos y desplazar a los partidos políticos. Gobernaron a través de campañas y de elecciones permanentes, por lo que constantemente recorrieron sus países renovando sus liderazgos carismáticos y confrontando a sus enemigos. Las elecciones fueron representadas como momentos fundacionales en los que estaban en juego los destinos de sus naciones.
El pueblo, como lo señaló Laclau, es una construcción discursiva. Esta categoría puede construirse como una población diversa y plural o como el «pueblo como uno». Por lo tanto, el pueblo puede enfrentarse a rivales políticos o a enemigos que deben eliminarse. Los liberales y los socialdemócratas construyen al pueblo como una pluralidad que comparte espacios institucionales con sus rivales políticos. Los populistas, en cambio, construyen al pueblo como una entidad sagrada cuya voluntad puede ser encarnada en un redentor. Chávez manifestó: «Esto no es sobre Hugo Chávez, es sobre todo un pueblo»29. Ya que su misión fue redimir a su pueblo, pudo decir en 2010: «Exijo lealtad absoluta a mi liderazgo. No soy un individuo, soy un pueblo». Y Chávez, además de ser el pueblo es la patria: «El chavismo ya no es Chávez, el chavismo es el patriotismo, ser chavista es ser patriota, los que quieren patria están con Chávez, no tienen otro camino»30. Correa, de manera parecida pero sin la grandilocuencia de Chávez, manifestó, luego de ganar las elecciones de 2009: «El Ecuador votó por sí mismo».
La categoría «pueblo» no tiene que ser imaginada necesariamente como unitaria. Evo Morales construyó una noción de pueblo plural y multiétnico31. La Constitución de 2009 declaró a Bolivia como un Estado plurinacional y comunitario. Pero a veces Morales pretende ser la voz única del pueblo. Cuando los indígenas de la Amazonía protestaron en contra de su política extractivista, se los acusó de ser manipulados por ong extranjeras y de no ser auténticamente indígenas. El gobierno de Morales intentó imponer una visión hegemónica de indianidad como lealtad a su gobierno. Sin embargo, debido a que se enfrenta a movimientos sociales fuertes con capacidad de protagonizar acciones colectivas perdurables en el tiempo, no ha podido imponer visiones del «pueblo como uno».
Los populistas refundadores no se vieron como líderes políticos ordinarios, elegidos por uno o dos periodos y que luego se retirarían de la política. Fueron construidos y se vieron a sí mismos como quienes liderarían la refundación de sus repúblicas y como los herederos de las misiones inconclusas de los padres de la patria. Solo la enfermedad le impidió a Chávez ser presidente cuantas veces se le antojara. Correa modificó la Constitución aprobada por la Asamblea Constituyente dominada por su partido para permitir su reelección permanente, con una cláusula que no le permitía participar a él mismo en 2017. Una vez que su sucesor maneje la severa crisis económica, podrá regresar si le apetece como redentor en 2021. Morales perdió un referéndum que le permitiría presentarse en otra elección en 2019 y prometió convocar a otro o buscar otras vías para postular en 2019.

John Keane señala que «la distinción entre estar en el poder y dejarlo es un indicador fundamental para considerar a un gobierno como democrático»32. En democracia, el rol presidencial está despersonalizado y no está encarnado en nadie. Ocupar el poder temporalmente no es sinónimo de ser dueño del poder. Para los populistas, la Presidencia es una posesión en la que deben permanecer hasta alcanzar la liberación de su pueblo. Pero a su vez, su legitimidad se asienta en ganar elecciones, por lo que nada les asegura que permanecerán en el poder33. Es así como la legitimidad del populismo se asienta en dos principios contradictorios: el principio democrático de elecciones limpias y alternancia en el poder y el precepto autoritario del poder como una posesión personal del liberador del pueblo.

Conclusiones
Los populistas refundadores de izquierda se rebelaron contra la ortodoxia neoliberal y la transformación de la economía política en un asunto técnico que debería estar en manos de expertos. Una vez en el poder, combatieron la pobreza, incrementaron el gasto social, redistribuyeron los excedentes de las rentas petroleras y movilizaron a los sectores populares a los cuales exaltaron como la esencia de la nación. ¿Qué salió mal en estas experiencias y por qué el populismo llevó al autoritarismo en Venezuela y Ecuador y, en menor grado, en Bolivia? Parte de la respuesta es estructural y se vincula a las políticas de extracción de recursos naturales. Los Estados rentistas usan los recursos fiscales generados por las rentas de la extracción de hidrocarburos y minerales discrecionalmente para asegurar clientelas políticas. La necesidad de incrementar las rentas para mantener su base de apoyo para ganar elecciones los llevó a enfrentamientos con organizaciones indígenas y ecologistas, lo que marcó los límites de sus políticas de inclusión y reconocimiento. Los populistas prometieron destruir todas las instituciones del poder constituido de las democracias en sus naciones y reemplazarlas con una nueva institucionalidad. Usaron discrecionalmente las leyes y el legalismo discriminatorio para castigar a los críticos, premiar a los incondicionales, ocupar todas las instituciones del Estado y tratar de someter y regular a la sociedad civil y la esfera pública. La lógica schmittiana del populismo manufacturó y luchó en contra de una larga serie de enemigos tales como los partidos políticos, los medios, las ong y los movimientos sociales independientes. Su lenguaje de amor al pueblo y de odio a los enemigos del pueblo creó identidades políticas fuertes y efectivas para la lucha contra los enemigos; sin embargo, estas identidades no reconocieron el derecho del otro a discrepar. Los populistas trataron de ocupar el espacio vacío de la democracia hasta liberar a su pueblo. Pero a diferencia de los fascismos, no ocuparon todos los espacios de la sociedad civil ni abolieron las elecciones. Crearon regímenes híbridos asentados en la lógica democrática electoral y regularon, pero no silenciaron totalmente, a la oposición, que utilizó los espacios institucionales existentes para resistir que se implemente la fantasía populista del «pueblo como uno».
Los resultados autocráticos de las experiencias refundadoras no deberían llevarnos a ver el liberalismo como la única opción frente al autoritarismo populista. Si bien Laclau estaba en lo correcto al señalar que el liberalismo ha sido usado para defender los privilegios, no hay que olvidar que también es indispensable para resistir al despotismo34. El constitucionalismo, la separación de poderes, las libertades de expresión y de asamblea son necesarias para la política de la democracia participativa. Estas instituciones liberales fortalecen la esfera pública y permiten que los movimientos sociales expresen y articulen sus demandas autónomas. La experiencia histórica demuestra que los proyectos de transformación basados en la fantasía del «pueblo como uno» terminan en el autoritarismo. El mito del redentor populista cautivó y terminó devorando a la izquierda. Creo que ya es hora de abandonar la idea de un pueblo homogéneo encarnado en un líder y de imaginar las rupturas populistas como la única respuesta a la administración neoliberal y como la única arma para frenar a los populismos de derecha. Como señala Andreas Kalyvas, en lugar de invocar a un pueblo mítico que surge de las profundidades históricas de la patria, «hay que partir de una pluralidad de movimientos sociales y de asociaciones políticas como la base para reconstruir la soberanía popular»35.
Notas:
1. K. Weyland: «The Rise of Latin America’s Two Lefts: Insights from Rentier State Theory» en Comparative Politics vol. 41 No 2, 2009, p. 146.
2. Gabriel Hetland: «Chavismo in Crisis» en nacla vol. 48 No 1, 2016, p. 9.
3. Almut Schilling-Vacaflor y David Vollrath: «Indigenous and Peasant Participation in Resource Governance in Bolivia and Peru» en Barry Cannon y Peadar Kirby: Civil Society and the State in Left-Led Latin America, Zed Books, Londres, 2012, p. 128.
4. Carmen Martínez Novo: «Managing Diversity in Postneoliberal Ecuador» en The Journal of Latin American and Caribbean Anthropology vol. 19 No 1, 2014, p. 118.
5. Cepal: Panorama social de América Latina 2012, Naciones Unidas, Santiago de Chile, 2013.
6. Nelly Arenas: «El chavismo sin Chávez: la deriva de un populismo sin carisma» en Nueva Sociedad No 261, 1-2/2016, p. 9, disponible en www.nuso.org.
7. C. Martínez Novo: ob. cit., p. 121.
8. N. Postero: «‘El Pueblo Boliviano de Composición Plural’: A Look at Plurinational Bolivia» en C. de la Torre: The Promise and Perils of Populism: Global Perspectives, The University Press of Kentucky, Lexington, 2015, p. 412.
9. G. O’Donnell: «Nuevas reflexiones acerca de la democracia delegativa» en G. O’Donnell, Osvaldo Iazzetta y Hugo Quiroga (eds.): Democracia delegativa, Prometeo, Buenos Aires, 2011.
10. S. Levitsky y J. Loxton: «Populism and Competitive Authoritarianism in the Andes» en Democratization vol. 20 No 1, 2013.
11. K. Weyland: «Latin America’s Authoritarian Drift: The Threat from the Populist Left» en Journal of Democracy vol. 24 No 3, 7/2013, p. 23.
12. Kirk Hawkins: «Responding to Radical Populism: Chavism in Venezuela» en Democratization vol. 23 No 2, 2016.
13. C. de la Torre y Andrés Ortiz Lemos: «Populist Polarization and the Slow Death of Democracy in Ecuador» en Democratization vol. 23 No 2, 2016.
14. Silvio Waisbord: Vox populista. Medios, periodismo, democracia, Gedisa, Buenos Aires, 2013, p. 44.
15. Javier Corrales: «Autocratic Legalism in Venezuela» en Journal of Democracy vol. 26 No 2, 2015, p. 39.
16. S. Waisbord: ob. cit., p. 121.
17. C. de la Torre y A. Ortiz Lemos: ob. cit., p. 231.
18. Ibíd., pp. 229-230.
19. Human Rights Watch: World Report 2015: Bolivia: Events of 2014, www.hrw.org/world-report/2015/country-chapters/Bolivia.
20. Consuelo Iranzo: «Chávez y la política laboral en Venezuela 1999-2010» en Trabajo vol. 5 No 8, 2011.
21. C. Martínez Novo: ob. cit.
22. E. Laclau: La razón populista, fce, Buenos Aires, 2005.
23. Íñigo Errejón y Chantal Mouffe: Construir pueblo. Hegemonía y radicalización de la democracia, Icaria, Madrid, 2015.
24. Cit. en Federico Finchelstein: The Ideological Origins of the Dirty War, Oxford University Press, Oxford, 2014.
25. José Pedro Zúquete: «The Missionary Politics of Hugo Chavez» en Latin American Politics and Society vol. 50 No 1, 2008.
26. Margarita López Maya y Alexandra Panzarelli: «Populism, Rentierism, and Socialism in the Twenty-First Century» en C. de la Torre y Cynthia Arnson (eds.): Latin American Populism in the Twenty-First Century, Johns Hopkins University Press / Woodrow Wilson Center Press, Baltimore-Washington, 2013, p. 248.
27. N. Postero: «Morales’s mas Government: Building Indigenous Popular Hegemony in Bolivia» en Latin American Perspectives vol. 37 No 3, 2010, p. 29.
28. Enrique Peruzzotti: «Populism in Democratic Times: Populism, Representative Democracy, and the Debate on Democratic Deepening» en C. de la Torre y C. Arnson: ob. cit.
29. J.P. Zúquete: ob. cit., p. 100.
30. Luis Gómez Calcaño y Nelly Arenas: «El populismo chavista: autoritarismo electoral para amigos y enemigos» en Cuadernos del Cendes No 82, 2013, p. 20.
31. Raúl Madrid: «Ethnopopulism in Bolivia» en World Politics vol. 60 No 3, 2008.
32. J. Keane: «Life after Political Death: The Fate of Leaders after Leaving High Office» en J. Keane, Haig Patapan y Paul ’t Hart (eds.): Dispersed Democratic Leadership, Oxford University Press, Oxford, 2009, p. 285.
33. Isidoro Cheresky: El nuevo rostro de la democracia, fce, Buenos Aires, 2015.
34. Richard Wolin: «The Disoriented Left: A Critique of Left Schmittianism» en R. Wolin: The Frankfurt School Revisited, Routledge, Nueva York-Londres, 2006, p. 251.
35. A. Kalyvas: Democracy and the Politics of the Extraordinary. Max Weber, Carl Schmitt, and Hannah Arendt, Cambridge University Press, Cambridge, 2008, p. 299.

Carlos de la Torre Investigador y docente de la Flacso, Ecuador, De la Torre se ha dedicado a estudiar con rigurosidad el fenómeno populista en la región y, muy particularmente, su expresión ecuatoriana. Sobre el tema ha publicado en los últimos años libros como Populist Seduction in Latin America (2000) y El retorno del pueblo. Populismo y nuevas democracias en América Latina (2008), del cual es compilador junto a Enrique Peruzzotti.
Fuente:
http://nuso.org/articulo/los-populismos-refundadores/?page=1

Chile. PP Mapuche desde Cárcel de Lebu ka Pu Lov Lavkenche en Resistencia se refieren a incendios Forestales


Desde los Lov Lavkenche en Resistencia, al sur de la Provincia de Arauco, desde la cárcel, desde las comunidades, queremos informar a la opinión pública nuestro planteamiento frente a la ola de incendios y de los cuales algunos nos han querido involucrar: Que hacemos un llamado apelando a la conciencia del Pueblo Chileno, a levantarse […]
Desde los Lov Lavkenche en Resistencia, al sur de la Provincia de Arauco, desde la cárcel, desde las comunidades, queremos informar a la opinión pública nuestro planteamiento frente a la ola de incendios y de los cuales algunos nos han querido involucrar:
Que hacemos un llamado apelando a la conciencia del Pueblo Chileno, a levantarse contra el empresariado forestal por atentar gravemente contra la vida humana y la explotación arrasadora de los bosques, la tierra y el agua que pertenecen a todos quienes vivimos en los diferentes territorios de este país llamado Chile.
Mucho se dijo que los mapuche estábamos detrás de los incendios del norte. Televisión, radios, diarios y redes sociales utilizadas para buscar un culpable y exculpar así a los verdaderos responsables de estos megaincendios. Pero los que vivimos y trabajamos en los bosques no nos cuentan cuentos. No necesitamos especialistas para que nos digan quiénes son.
Acusamos directamente al Estado y las forestales. Los que han invadido grandes territorios con un modelo de explotación que es destructor de la naturaleza y peligrosa para la vida humana. “Es la explotación de las plantaciones la que ha generado tanto combustible”.
El Estado ha sido cómplice de las forestales (Mininco, Arauco, Volterra, etc.) en esta catástrofe. Un ejemplo palpable es como hace 40 años que llegó Forestal Arauco, comprando a 7 mil pesos la hectárea en la Contra Reforma Agraria.
El Estado asfixió a los parceleros asignatarios con contribuciones y condiciones imposibles, para obligarlos a vender por migajas las parcelas, y los operadores del Estado pasaron a ser operadores de CELCO, amenazando a los parceleros mapuche y wingka de que lo perderían todo, y también enriqueciéndose estos mismos operadores, cometiendo varios delitos para apropiarse de las tierras . Luego vino la sustitución del bosque nativo, grandes incendios para cambiar el uso de suelo de bosque nativo o tierras agrícolas, a plantaciones. Tal como lo volverán a hacer ahora seguramente.
Recién hoy se empieza a hablar de esta sustitución, siendo que CONAF fue cómplice y lo sigue siendo en muchas partes.
Desde nuestra experiencia de resistencia, queremos llamar al Pueblo Chileno damnificado con los incendios, a la lucha. A no conformarse con la caridad, pues sólo la organización de ustedes mismos les dará condiciones de vida digna.
La catástrofe, la destrucción, sólo se puede superar con organización. Esa es la autonomía, la capacidad que tienen todas las personas de decidir su destino y actuar, de levantarse y luchar. De otra forma, seguirán siendo esclavos toda la vida de las forestales, viendo cómo destruyen el ambiente donde viven, como lo éramos nosotros hasta hace poco.
Actualmente en nuestro territorio no hay faenas de Forestal Arauco, gracias a la lucha del Pueblo, el control territorial es una realidad, y también lograremos expulsar a Mininco. Tiene sus costos, tenemos presos, tenemos baleados y torturados, pero podemos decir con la frente en alto que vivimos mejor siendo autónomos que trabajando para la forestal.
Las plantaciones forestales, en pequeñas porciones, pueden dar sustento económico a muchas familias, luchando por controlar el territorio, no permitiendo que Forestal Arauco y Mininco se lleven toda la ganancia, o sus contratistas que sólo vienen a un territorio a hacerse ricos para luego irse y dejar todo desértico.
Sólo así, con un control territorial, no esperando del Estado una solución, se puede llegar a formas de vida más dignas, a la vez menos destructoras de la naturaleza. No necesitamos destruir miles de hectáreas, como lo hace la forestal, para vivir.
Saludamos con solidaridad también a las personas y familias chilenas que se han levantado contra Forestal Arauco en la zona de Curanilahue, y que enfrentan también la persecución judicial, acusados de “usurpación” o de “robo de madera”.
Presos Políticos Mapuche Cárcel de Lebu ka Pu Lov Lavkenche en Resistencia
18 de febrero del 2017

Cómplices


By Centro de Colaboraciones Solidarias

“No se puede postergar la decisión de comprometernos ante la terrible crisis que atraviesa el mundo. El fundamento de una esperanza surgirá en medio de ese compromiso. Debemos penetrar en la noche y, como centinelas, permanecer en guardia por aquellos que están solos y sufren el horror ocasionado por este sistema mundial y perverso. Tenemos el deber de resistir y de ser cómplices de la vida aún en su suciedad y su miseria. Un gesto absoluto de confianza en la vida y de compromiso con el otro. Así lograremos trazar un puente sobre el abismo”, denunciaba Ernesto Sábato.
José Carlos García Fajardo*/Centro de Colaboraciones Solidarias

Ante la “avalancha” de refugiados por guerras para controlar recursos energéticos, por venta de tierras comunales a compañías extranjeras y a las calamidades del efecto invernadero y de la explosión demográfica por falta de educación y del adecuado control, es conveniente reflexionar sobre lo sucedido en menos de un siglo.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo publica cada año un informe sobre la situación de los habitantes del planeta. Se impone hablar menos de cooperación con “el tercer mundo” y preguntarnos por qué los pueblos del Sur pasan hambre de alimento, de salud y de educación. Es tarea de los gobiernos controlar las injusticias de los poderosos y formar a los ciudadanos en una conciencia social básica. Lo que no hagamos en justicia nos será arrebatado por la fuerza, o mediante el terror.
En el informe de 1998, ya denunciaba la ONU que el 18 por ciento de la población del planeta controlaba más del 80 por ciento de los recursos de la tierra, mientras que el 20 por ciento más pobre sólo tenía acceso a un 1 por ciento de esos bienes.
Más de mil millones de habitantes del planeta sobreviven con menos de un dólar al día, y unas 30 mil personas mueren de hambre cada día. En la cumbre de la ONU celebrada en Nueva York el año 2000, los Estados miembros se comprometieron a reducir a la mitad el número de menesterosos en 2015, pero a los 15 años de esa cuenta atrás, poco se ha hecho para cumplirlo.
Con el avance tecnológico actual, señalaba el informe, “la persistencia de esta plaga es irracional, inaceptable y vergonzosa”. Se calcula que para librar ese combate harían falta unos 50 mil millones de dólares anuales. No sólo la miseria, sino el ahondamiento de las diferencias entre clases, sociedades y hasta naciones del planeta constituyen una bomba de relojería que no precisa de ninguna ideología fundamentalista para explotar en el mundo desarrollado. Una minoría harta y una mayoría que la contempla a través de los medios de comunicación, no pueden convivir sin graves problemas.
El hambre del mundo son 900 millones de estómagos vacíos, la mayoría localizados en Asia y África, según el último informe de la ONU. El número de personas desnutridas crece cada año en unos 7 millones, lo que autoriza a la FAO a diagnosticar una clara “recesión en la guerra contra el hambre”. Todavía es mayor la cifra de los que viven en situación de extrema pobreza, que supera los 1 mil millones.
Ya en el informe del PNUD de 1998, se declaraba que el gasto para cubrir estas necesidades básicas supondría 40 mil millones de dólares anuales, durante 10 años, en los países empobrecidos del mundo. Enseñanza Básica para todos: 6 mil millones. Salud reproductiva para todas las mujeres: 12 mil millones. Salud y nutrición básicas: 13 mil millones. Agua y saneamiento para todos: 9 mil millones.
Para conseguir estas cifras, hoy elevadas a cerca de 100 mil millones al año, el informe denunciaba que en un año, en 1997, se habían efectuado estos gastos: cosméticos en Estados Unidos 8 mil millones; helados en Europa 11 mil millones; perfumes en Europa y Estados Unidos 12 mil millones; alimentos animales domésticos Europa y EU 17 mil millones; cigarrillos en Europa 50 mil millones; bebidas alcohólicas en Europa 105 mil millones; drogas estupefacientes 400 mil millones; gasto militar en el mundo entonces, 780 mil millones.
Baste recordar que, sólo en EU, se ha más que duplicado el gasto militar desde esa fecha con los resultados que todos padecemos. No tenemos más que traducir estas cifras a la situación actual, contando que la población ya alcanza los 7 mil 500 millones de seres humanos. Recordemos que en 1914, al estallar la Gran Guerra, se calculaba que la población del planeta no superaba los 1 mil 500 millones de seres humanos
Al presentar a la opinión pública el informe, la ONU lo calificó de “información subversiva”, que es preciso considerar para poder subvertir un orden social injusto.
José Carlos García Fajardo*/Centro de Colaboraciones Solidarias
*Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

¿Trump sacará a Estados Unidos de la ONU?


Roma, Italia. Apenas 48 horas después de que Donald Trump asumiera la Presidencia de Estados Unidos se supo que a principios de este mes ingresó al Congreso estadunidense un proyecto de ley para retirar a ese país de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Según el sitio en internet del Congreso, el proyecto H.R.193 –conocido como la Ley de Restauración de la Soberanía Estadunidense– se presentó a la Cámara de Representantes el 3 de enero y se remitió a la Comisión de Asuntos Exteriores.
Aunque su título oficial indica que pretende cesar la membresía de Estados Unidos en la ONU, la iniciativa legislativa también propone revocar el acuerdo de 1947 que permite que la sede del foro mundial se encuentre en territorio estadunidense, poner fin a las operaciones de mantenimiento de la paz, acabar con la inmunidad diplomática y dejar de participar en la  Organización Mundial de la Salud.
Si el proyecto es aprobado, la ley entrará en vigor 2 años después de su firma. No obstante, la iniciativa legislativa “sólo tiene seis patrocinadores en este punto –un puñado de republicanos de extrema derecha y libertarios–, por lo que dudo que llegue muy lejos”, opinó un profesor de política estadunidense.
Independientemente del número de patrocinadores y si el proyecto finalmente es aprobado o no, el hecho es que la intención del gobierno de Trump de retirarse de la ONU sería de fácil aplicación.
De hecho, bastaría con que Washington se abstuviera de pagar su parte del presupuesto del foro mundial –o incluso retrasar el pago– para que colapse toda la estructura de la Organización.

La ONU, en bancarrota

Esto ocurriría en uno de los peores momentos de las finanzas de la Organización con sede en Nueva York que, de hecho, está en bancarrota. Día tras día, sus agencias ­–desde el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) hasta el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados– lanzan desesperados pedidos de fondos para hacer frente a una crisis humanitaria sin precedentes.
Además, el eventual retiro de Estados Unidos dejaría a la ONU en manos de grandes empresas privadas. En los últimos años, varias trasnacionales han sido las principales donantes de las operaciones humanitarias del foro mundial.
Este escenario conduciría a este sistema multilateral único a ser dirigido por grandes empresas. Este riesgo no debe descartarse, ya que en este caso la ONU les proporcionaría una cobertura “legal” necesaria a sus acciones, cualesquiera que sean.

¿La ONU? ¡Sólo es un club!

El presidente Trump resumió su pensar acerca de la organización internacional en uno de sus mensajes por la red social Twitter, cuando escribió “la ONU tiene un gran potencial, pero en este momento es sólo un club para que la gente se reúna, converse y se divierta”.
Ése no es ciertamente el caso de los millones de mujeres y niñas que conforman 71 por ciento de las víctimas de la trata de personas, como denunció en diciembre la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Menos aún el hecho de que los niños constituyen casi un tercio de todas las víctimas de la trata de seres humanos en todo el mundo.
Tampoco es el caso de la tercera parte de las mujeres de 20 a 24 años que fueron esposas siendo menores de edad, ni que cada 10 minutos, en algún lugar del mundo, una adolescente muere como resultado de la violencia, como indica Unicef en su informe Estadísticas y monitoreo, publicado en julio de 2016.
Por no hablar de los 2 mil 400 millones de personas sin acceso a servicios de saneamiento mejorados , incluidos los 946 millones que se ven obligados a defecar a la intemperie por falta de otras opciones, y que 16 mil niñas y niños mueren cada día, la mayoría por causas prevenibles o tratables.
Todas estas víctimas de violaciones de los derechos humanos –que a menudo fueron perpetradas por alianzas militares dirigidas por Estados Unidos y otros miembros del Consejo de Seguridad de la ONU– y que sufrieron directamente las consecuencias de intervenciones bélicas masivas, dependen de la ayuda del foro mundial.
Muchas entidades claves de la ONU fueron creadas hace 7 décadas principalmente para brindar asistencia humanitaria a millones de víctimas del conflicto que se convirtió en la Segunda Guerra Mundial. La Unicef, por ejemplo, ayudó a 5 millones de niñas y niños europeos en ese entonces.

¿Quién sería el anfitrión del foro mundial?

En caso de que el proyecto de ley revocara el acuerdo de 1947 que permite que la sede se encuentre en Estados Unidos, ¿qué país hospedaría a la ONU? ¿Y quién podría reemplazar la contribución estadunidense a su presupuesto?
De acuerdo con un informe de la Organización de las Naciones Unidas, Estados Unidos aporta 22 por ciento de su presupuesto a cambio de un pacto no escrito de que un porcentaje equivalente del personal clave para la toma de decisiones en el foro mundial sea nombrado por Washington.
A Estados Unidos le sigue Japón, con una cuota de 9.68 por ciento; seguido por China (7.921 por ciento); Alemania (6.389 por ciento); Francia (4.859 por ciento), y Gran Bretaña (4.463 por ciento). En el sexto lugar de la lista está Brasil, que aporta 3.823 por ciento del presupuesto.
Ninguno de los principales contribuyentes al presupuesto de la ONU podría reemplazar la cuota estadunidense, además de la suya propia. Además, las potencias europeas siguen enfrentándose a las consecuencias de la crisis financiera generada en 2007 por las grandes corporaciones financieras privadas con sede en Estados Unidos y Europa.
A esto se añade el hecho de que Europa está presenciando el surgimiento de partidos derechistas, ultraconservadores, xenófobos, nacionalistas y populistas que animan el ascenso de Trump al poder. (Traducido por Álvaro Queiruga)
Análisis de Baher Kamal/IPS
[OPINIÓN]

Grave crisis del agua de la Ciudad de México, según NYT


Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada 

Foto
En el inmenso barrio de Iztapalapa, donde viven casi dos millones de habitantes, muchos de ellos no cuentan con agua corrienteseñala el reportaje del NYTFoto José Antonio López

Con muchas reservas, por su sesgo privatizador subliminal, expongo el dramático reportaje publicado muy a destiempo: Ciudad de México, Secándose y Hundiéndose, Enfrenta una Crisis del Agua, por Michael Kimmelman (MK), de The New York Times ( NYT), de una serie de artículos que abordan el cambio climático y el “cambio en las ciudades (https://goo.gl/DtQ9yW)”.
NYT es muy cercano a la derrotada Hillary Clinton, promotora de la privatización de Pemex (https://goo.gl/prHpz7), y al cual el polémico Trump fustiga de propalar “ fake news”.
MK sustenta que el cambio climático amenaza con empujar a una capital superpoblada a su punto de quiebre.
Su tesis nodal es que la ciudad padece sed y “ subsidencia”: movimiento de una superficie terrestre que se hunde.
El Gran Canal de Desagüe, de 47 kms de largo, es insuficiente cuando el agua extraída de los mantos acuíferos ahora puede terminar más allá de los límites de la ciudad, en Ecatepec, en una de las estaciones de  bombeo más grande a su largo; 117 años más tarde “el hundimiento sigue, cada vez más rápido. (…) Con la escasez perpetua del agua, la Ciudad de México sigue perforando en busca de más, lo que ha debilitado los antiguos lechos de arcilla de los lagos”.
La bomba de Ecatepec –hidráulica, por supuesto–, acabada en 2007, se construyó para mover 40 mil litros por segundo, agua que ahora necesita ser elevada de donde el canal se ha hundido (¡casi dos metros!) y trabaja a sólo 30 por ciento de su capacidad debido a la “ subsidencia”: el canal es un río pestilente de aguas negras que eructa metano y ácido sulfúrico.
De octubre de 2014 a mayo de 2015, las zonas mas dañadas se hundieron entre 23 cms y 13 cms por año.
Resalta el inmenso barrio de Iztapalapa, donde viven cerca de dos millones de habitantes, muchos de los cuales no cuentan con agua corriente. ¡El desgobierno en Iztapalapa es legendario!
MK reporta un estudio que predice que 10 por ciento de los mexicanos de entre 15 y 65 años podrían intentar emigrar al norte, como resultado de altas temperaturas, inundaciones y sequías, que desplazarían a millones de personas y aumentarían aún más las tensiones políticas sobre migración. ¿Lo permitirá el muro Trump?
Según el Pentágono, el cambio climático es un multiplicador de amenazas, y la Universidad de Columbia descubrió que en zonas donde disminuyen las lluvias, el riesgo de que los conflictos menores crezcan para convertirse en guerras a gran escala se duplica aproximadamente al año siguiente.
En 2050 habrá más gente viviendo en ciudades que nunca, y se predice que tres cuartas partes de la población mundial serán urbanas, con 700 millones de refugiados climáticos (casi 10 por ciento de la población mundial), lo cual es refrendado por el libro de Christian Parenti: Trópico del Caos: Cambio Climático y la Nueva Geografía de la Violencia (https://goo.gl/WzOTCP).
A juicio de MK, la Ciudad de México sigue siendo una aglomeración de barrios que en realidad son muchas grandes ciudades, una junto a la otra, cuando la ciudad entera se encuentra donde alguna vez hubo una red de lagos. MK no tiene idea de la desconexión esquizofrénica de las delegaciones entre sí, ni con la metrópoli y el resto del país. Urge más que nunca descentralizar a la metrópoli (donde se concentra la tercera parte de la población de México) y frenar al devastador cártel inmobiliario.
MK expone a una megalópolis vibrante pero caótica, compuesta principalmente por desarrollos (sic) no planeados que se extienden con rapidez, que han acabado casi en su totalidad con los lagos originales y han mermado los acuíferos subterráneos; ahora un valle donde antes hubo agua en abundancia importa miles de millones de litros de lugares remotos.
MK arguye que los acuíferos se están agotando, cuando la Ciudad de México yace sobre una mezcla de suelo volcánico y lechos de barro de los lagos, donde “parte de la crisis actual surge porque ahora hay desarrollos (sic) urbanos sobre la mayor parte de esta tierra porosa, incluyendo largos tramos que la ciudad había reservado para la agricultura y la protección, denominados suelo de conservación.
¿Por qué no detienen al pernicioso cártel inmobiliario de la Ciudad de México?
MK señala que el sistema para trasladar el agua hasta aquí es un milagro de la ingeniería hidráulica, pero también una hazaña demencial, consecuencia de que la ciudad no cuenta con la capacidad a gran escala para reciclar aguas negras ni para recolectar agua de lluvia, por lo que se ve obligada a expulsar la impactante cantidad de más de 700 mil millones de litros de aguas residuales y de lluvia por desagües paralizados como el gran canal.
La ciudad importa casi 40 por ciento de su agua de fuentes remotas, para después desperdiciar más de 40 por ciento del agua que corre a lo largo de sus 12 mil kilómetros de tuberías debido a fugas y ordeña, cuando bombear esta agua hacia las montañas consume casi la misma cantidad de energía que la que gasta toda la ciudad de Puebla.
Afirma que “el gobierno reconoce que 20 por ciento de los residentes de la Ciudad de México –los críticos dicen que la cifra es aún mayor– todavía no pueden contar con agua corriente en los grifos”, cuando varios habitantes dependen de la distribución del agua en pipas.
La cultura de las pipas en Iztapalapa obliga a que sus pobladores gasten 10 por ciento de sus ingresos en consumo del agua; pagan 25 centavos de dólar por 380 litros de una pipa.
Inquirí al diputado Armando Soto, de Ciudad Neza, también afectada por la cultura de las pipas. Me comentó que los dos principales problemas de su distrito eran la inseguridad y la carestía de agua. Llama la atención la abultada brecha de los precios de las pipas entre Iztapalapa y Ciudad Neza/ Texcoco.
Al circuito Iztapalapa/ Texcoco/ Chalco/ Neza lo bauticé la Bolivia mexicana, susceptible de revueltas por sed (https://goo.gl/hRkDvp), en lo que ahondé en mi libro Guerras Globales del Agua: Privatización y Fracking (https://goo.gl/9Rr4ph)”.
El México neoliberal itamita, al unísono del gobierno de la Ciudad de México, que recibió $10 mil millones de pesos por el Banco Mundial (BM) para privatizar en forma subrepticia el agua, se paralizó sin creatividad en la fétida ley Korenfeld de la disfuncional Conagua (http://goo.gl/OC7rm7).
MK critica en forma correcta que el gobierno federal mexicano se plantea construir un enorme aeropuerto en el lecho seco de un lago, precisamente el peor lugar para su construcción (Texcoco).
El problema del extenso reportaje del NYT es que se clavó a entrevistar a impresentables personas vinculadas a George Soros, a la Fundación Rockefeller, y al depredador cártel inmobiliario de la Ciudad de México. Peor aún: en el insípido y poco potable Consejo Consultivo del Agua en México aparecen accionistas del NYT, cuyo interés confeso radica en privatizar el “oro azul (https://goo.gl/qLYgBL)”.
Ya había advertido el año pasado que el BM, Morgan Stanley, Citigroup e Israel se encuentran “detrás de la privatización del agua en México (https://goo.gl/95ynQy), en lo que colabora NYT, a destiempo con su filantropía, a sabiendas de la ruina económica del México neoliberal itamita en la aciaga Era Trump.
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife

El hoy de nuestra América Latina. . . .20-02-2017








LA PRENSA LATINA

Londres, 20 feb (PL) El precio del azúcar refino cerró hoy en el mercado de Londres en 554,3 dólares la tonelada métrica, lo que supuso un alza de 4,2 dólares, o un 0,8 por ciento, indicaron operadores.
Por Reina Magdariaga
La Habana, 20 feb (PL) El coordinador internacional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), Rafael Cuesta, celebró hoy aquí la fuerte presencia de la mujer cubana en puestos de toma de decisiones.
Estos son los titulares:
Naciones Unidas, 20 feb (PL) Funcionarios de Naciones Unidas, diplomáticos y exembajadores de varios países ante la organización manifestaron hoy su pesar por el repentino fallecimiento del representante permanente de Rusia Vitaly Churkin.
Tegucigalpa, 20 feb (PL) La comisión especial establecida por el gobierno hondureño para depurar la policía dio a conocer hoy la suspensión de otro centenar de agentes de esa fuerza, como parte del proceso de limpieza iniciado en 2016.
Managua, 20 feb (PL) Al menos 20 personas murieron en Nicaragua debido a los 844 accidentes de tránsito que registró el país en la última semana, revelaron hoy fuentes oficiales.
ondres, 20 feb (PL) Los descubrimientos de yacimientos de petróleo y gas disminuyeron en 2016 a su nivel más bajo en últimas seis décadas, según un informe del grupo de investigación IHS Markit, publicado hoy.
Túnez, 20 feb (PL) Argelia, Egipto y Libia llamaron hoy aquí, en declaración conjunta, a preservar el Estado y el Ejército libios según el acuerdo de paz de Skhirat de 2015, y las enmiendas sucesivas, mediante el diálogo entre facciones en pugna.
Ginebra, 20 feb (PL) La falta de empleos decentes atiza las desigualdades en el planeta, donde la pobreza y los conflictos arruinan la vida de demasiadas personas, subrayó hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT


LA RADIO DEL SUR